Prospectiva geopolítica internacional

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12. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 12 Sin embargo , s í podemos esperar que a partir de ahora el mundo global vaya evolucionando en función de los valores y de los acontecimientos ocurridos en centros de poder lejanos y que el prestigio e influencia de Occidente irán menguando paulatinamente . Esta circunstancia se ve aún más acentuada por el hecho de que tanto desde Pekín como desde Moscú , los grandes rivales del orden internacional en retirada , se presenta a Occidente como una civilización decadente. Por otra parte, muchas sociedades que formaron parte de los imperios coloniales europeos verán en el declinar de Occidente una definitiva liberación de la tutela occidental , interpretándolo como la consolidación de su ansiada mayoría de edad nacional, lo que les alejará más de los referentes de origen europeo. A pesar de las luces y las so m bras del legado occidental en la historia y en el mundo, el debilitamiento de la influencia occidental no es un a buena noticia. El modelo científico y las categorías intelectuales racionales , que fueron posible s gracias a la filosofía griega , pueden ser asimilados por las otras civilizaciones. La centralidad del derecho en la vida de los Estados, que debemos a Roma , tiene ya raíces bastante profundas en muchas de las sociedades no occidentales y aunque la mengua de Occidente probablemente debilite este principio, es razonable pensar que quedará como un avance consolidado . Sin embargo, la centralidad de la dignidad h umana referida a cada ser humano individual por encima de cualquier consideración étnica, social o religiosa, que debemos al cristianismo como tercer pilar del trípode sobre el que germinó el universo europeo , tiene fuera del mundo occidental much o menos reconocimiento . Sin este último elemento , l a s estructuras políticas e institucionales globales de inspiración occidental pueden perder la savia vivificadora.

6. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 6 Este modo de interpretar el fenómeno que estamos considerando , tiene un gran predicamento en el mundo anglosajón, porque coincide con el periodo histórico en que tanto Gran Bretaña primero como después los EE. UU. han ejercido la hegemonía global. La revolución industrial no solo impulsó una capacidad de producción sin precedentes, sino que permitió también armar ejércitos muy superiores a los del resto del mundo y desplazarlos hasta el último rincón habitado de l planeta para ejercer un control efectivo de los territorios y de sus poblaciones. En las sociedades occidentales s e ha llegado incluso a establecer una cierta confusión y asimilación entre la identidad occidental y la anglosajona, en parte de un modo inconsciente, de manera que el resto de Occidente ha adoptado la forma anglosajona de contemplar e interpreta r la historia universal , por mucho que el antiamericanismo se haya convertido en una de las señas de identidad de muchos europeos. Sin embargo, si analizamos el panorama económico global en su evolución histórica, podemos observar que en el siglo XVIII la preponderancia asiática era más cuantitativa que cualitativa debido al mayor porcentaje de población que vivía en ese continente y a que , ya en los siglos anteriores , los sucesos históricos más determinantes estaban ocurriendo fuera de Asia .

5. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 5 D istintas perspectivas Desde el punto de vista de Washington, la gran probabilidad de perder en menos de dos décadas la posición de primacía que ha disfrutado durante los últimos 100 años es la principal preocupación estratégica que deja en segundo plano cualquier otra considera ción. El excepcionalis mo estadounidense da a la mengua de su posición predom i na n te un carácter aún más dramático al poder interpretarse como el fracaso del propio desti no nacional. El orden internacional ahora en retirada — el orden liberal basado en normas — h a sid o además un reflejo del propio orden interno de los EE. UU. Para las sociedades occidentales , y para gran parte del mundo que d esde la S egunda Guerra Mundial viven con un marco de referencia establecido por la gran potencia norteamericana , supone una pérdida de confianza en los cimientos sobre los que se asientan dichas naciones . La fe en la democracia y en el sistema de valores que de ella se deriva , se puede ver afectada. Pero en general, si contemplamos esta cuestión exclusivamente desde la perspectiva del final de la primacía norteamericana, se trataría del final de una centuria en la que EE. UU. ha liderado la historia humana, contribuyendo con ello a la ex pansión de la democracia y d el libre mercado por gran parte del mundo. Aun tratándose de una etapa en la que el mundo ha visto profundísimas trasformaciones de toda índole, no deja de responder a una ley natural de relevo en la cúspide del poder global. C onsiderad o desde el punto de vista económico, se trata d el final de un periodo de algo más de dos siglos en el que la economía global ha tenido su centro de gravedad en el mundo occidental. Ciertamente, hasta el siglo XVIII (figura 1) el mayor porcentaje d e la producción mundial correspondía a Asia y muy especialmente a China y a la In dia. Fue precisamente la Revolución I ndustrial la que alteró de una forma tan abrupta esta relación relativa de peso económico para desviar el centro de gravedad de la economí a mundial hacia el océano A tlántico .

7. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 7 Occidente líder de la innovación En la C hina actual gusta recordar que , en la primera mitad del siglo X V , el almirante Zheng He con su inmensa flota del tesoro — 300 barcos y 27 000 tripulantes — recorrió el océano Índico con la misión de proyectar el poder y la riqueza chino s al resto del mundo, así como controlar las principales rutas comerciales de la región (figura 2) . Lo hizo con un a s embarcaciones mucho mayores desde todos los parámetros a l a s que entonces eran capaces de construir y manejar los reinos europeos. Ciertamente, hasta entonces China había sido más innovadora que Europa y los navegantes ibéricos , que unas cuantas décadas después , se ave nturaron por los océanos del mundo, lo hicieron utilizando inventos chinos: la brújula para orientarse en los grandes espacios oceánicos, la pólvora para imponerse por la fuerza en los espacios marítimos y costeros y el papel para la confección de los mapa s. Lo importante fue que esta expansión marítima, que puso en marcha el progresivo proceso de globalización, coincidió en el tiempo con la revolución científica que fue la que otorgó a Europa, y posteriormente a Occidente en su conjunto, el liderazgo de la innovación a nivel global . Se puede incluso afirmar que el pensamiento occidental fue el

13. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 13 Con la excepción de EE. UU., cuya dimensión y dinamismo de la sociedad le permitirá probablemen te mantenerse por bastantes décadas en una posición internacional relevante, los Estados europeos , cada vez más relegados a la periferia, corren el peligro de perder el control de sus propios destinos y entrar en una crisis bastante profunda , sobre todo si la Unión Europea se sigue debilitando . E n la actualidad , los países europeos , dad a su dimensión , no tienen masa crítica para abordar por separado los retos del futuro . En cualquier caso, será un escenario donde los modelos tradicionales de entender las relaciones internacionales habrán dado paso a otros mucho más realistas y descarnados de principios éticos que choca rán con el modo todavía vigente de entender los asuntos globales. Es necesario ir ya pensando cómo será el mundo dentro de un par de décadas y prepara r se para una transición que afecta rá a los mismos cimientos del mundo en que vivimos. Conclusiones Existe una clara conciencia en el mundo actual de que vivimos tiempos de cambio y transformación. El orden internacional que emerge es , en lo esen cial , una transición y no un orden estable que vaya a regir las relaciones globales por un periodo de unas cuantas décadas. El ascenso de China y el desplazamiento del centro de gravedad de la actividad humana a Asia son los grandes vectores de transformac ión de la revolución histórica en curso. De forma progresiva, durante cinco siglos, como consecuencia de la expansión oceánica y de la revolución científica, las sociedades occidentales y sus centros de poder han ido configurando los parámetros del mundo globalizado que conocemos. Occidente ha liderado la innovación y , en consecuencia , la transformación y modernización del mundo. Desde la Revolución Industrial , el liderazgo de las Estados nacionales europeos ha dado paso a l dominio occidental de porciones cada vez mayores del mundo . A principios del siglo XX, Japón fue la primera nación asiática en romper el monopolio del « hombre blanco » y sumarse al grupo de naciones más desarrolladas y poderosas. En la segunda década de dicho siglo , siguieron otras nacion es asiáticas, pero ha habido que esperar al siglo XXI para que el ascenso de China amenace con reconfigurar un mundo postoccidental.

14. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 14 Conviene recordar que las grandes aportaciones de Europa al mundo nacieron de la fecunda síntesis en su devenir histórico de la filosofía griega, el derecho romano y el cristianismo seguido de un afanoso y progresivamente acelerado proceso de modernización . Podemos suponer que muchos elementos de inspiración y origen occidental del mundo globalizado que conocemos permanecerán , pero el orden global tiende a fragmentarse según distintos sistemas de valores ; p aulatinamente los países asiáticos irán sustituyendo a las sociedades occidentales en el liderazgo global. En la gran transición hacia un porvenir desconocido, n o es evident e que el mundo postoccidental emergente vaya a preservar el valor de la dignidad humana singular como salvoconducto frente a lo peor de la condición humana. La intuición nos permite vislumbrar unas relaciones internacionales más realistas y menos inspirada s por los principios que guían la conciencia humana. José Pardo de Santayana Coordinador de investigación del IEEE

9. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 9 Asia entra de nuevo en la escena El primer país en romper el monopolio de países de etnia europea que constituían el club exclusivo de Estados ilustrados, industrializados y tecnológicamente avanzados fue Japón. En 40 años pasó de una sociedad feudal a un Estado industrializado moderno capaz de construir una flota de acorazados y vencer en 1905 en la batalla del estrecho de Tsushima a una escuadra rusa. Desde entonces el país nipón ha estado entre los Estados más desarr ollados y ricos del mundo. En las décadas posteriores a la S egunda Guerra Mundial otros países asiáticos como Singapur, Taiwán y Corea del S ur fueron incorporándose al grupo de sociedades más emprendedoras y desarrolladas, a pesar de que , debido a l menor t amaño de estas naciones , este fenómeno no haya tenido incidencia en las altas esferas de poder global . No obstante, hasta entonces todo proceso de modernización tenía que aceptar la horma de la occidentalización y era casi un dogma que no podía haber moder nización ni desarrollo económico plenos sin democratización. Sobre esta idea descansaba el optimismo con el que se contemplaba el futuro de un mundo globalizado y, en particular, el papel de una China emergente en el orden internacional . Des d e principios d e este siglo , el panorama internacional que se presenta es mucho más incierto . La emergencia sostenida de China y la ya bastante consolidada de la India — aunque todavía presente algunos interrogantes 7 — que , junto a l resto del Asia oriental y meridional , suma n algo más de la mitad de la población del planeta 8 , suponen toda una revolución que está desplazando progresivamente hacia Asia el centro de gravedad de la actividad humana en casi todos los órdenes. La interconexión planetaria y la C uarta R evolución I ndustrial está n facilitando además que la excelencia en los logros científico - tecnológicos se extienda por diversas partes del mundo, en un escenario de redistribución de centros de poder e influencia a nivel global . En el caso de China se suma la firme v oluntad de recuperar su posición histórica de centralidad y , en cierta medida, de supremacía . China no aspira a reemplazar a los EE. UU. en su papel de potencia hegemónica global, pretende desplazarle de esa 7 BORREGUERO, Eva. “ ¿Por qué importa India? ” , El País , 22 de mayo de 2019. Disponible en: https://elpais.com/elpais/ 2019/05/21/opinion/1558455904_060872.html 8 Sobre 7 713 millones de habitantes del mundo en 2019 4 256 son asiáticos, excluyendo Oriente Medio y Asia Central. World Population Prospects 2019, ONU. Disponible en: https://population.un.org/wpp/Publications/Files/WPP2019_Highlights.pdf

2. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 2 What world is ending? Abstract: We live a t ime of change and deep transformation. The international order that emerges is essentially a transition , and not a stable order , that will rule global relations for a few decades. The West is about to lose the leadership in innovation that it enjoyed during the last five centuries and that allowed it to shape the globalized world according to its own models and values. The rise of China and the s hifting of the centre of gravity of human activity to Asia are the great transformation vectors of the historical revolution under way. Beijing has decided to modernize itself without westernizing, choosing a different path to democracy . I n doing so , it di ssolves the parameters on which optimism towards the global future rested . We can imagine that more realistic dynamics dispossessed of ethical principles that inspire the international relations will govern in the post - W estern world . Keywords: Future, trends, world hegemony, the West, the United States, China, international order, economy, technology, geopolitics. Cómo citar este documento: PARDO DE SANTAYANA , José . ¿Qué mundo es el que se acaba? Documento de Análisis IEEE 23 /2019 . enlace web IEEE y/o enlace bie 3 (consultado día/mes/año)

4. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 4 principalmente por los EE. UU., una nación de población dominante y, sobre todo, de ideas y valores europeos enraizados en el continente americano . En función de la perspectiva que utilicemos, a sí también obtendremos distintas conclusiones sobre cómo va a afectar esta transformación a nuestras sociedades. En la actualidad , el factor determinante del dominio global ha pasado de la economía a la tecnología y muy especialmente a la capacidad de innovación. Además, contemplamos c ó mo el protagonismo del devenir histórico pasa de un continente a otro , de una civilización a otra. Parece pues claro que, tal como indica Josep Piqué, podemos considerar que estamos viviendo una transición hacia un mundo postoccidental 2 . No obstante, todavía queda l a pregunta : ¿Desde cuándo realmente se puede hablar de una era o ccidental de la historia humana? Si n agotar una cuestión tan compleja y amplia, e ste documento pretende extender el punto de vista y defiende que , para entender el verdadero significado del profundo cambio que se está produciendo , debemos considerar esta transformación como el fi nal de un periodo de cinco siglos en que Occidente ha liderado la historia universal . L a cau s a de ello es que durante todo ese periodo no solo ha n sido las sociedades occidentales los actor es que ha n propiciado la globalización y dictado sus parámetros , sino que, fundamentalmente, la civilización occidental ha sido la que ha dominado los procesos de innovación a nivel global. Lo importante de este enfoque es que además coincide con la forma en que esta transcendental trasformación de las relaciones de po der e influencia a nivel global es interpretada desde China. Según explica el profesor Qiang Shigomg de la U niversidad de Pekín, « la gran potencia asiática, gracias a la profundidad de la tradición cultural china, está emprendiendo el proyecto de la modern ización de la construcción socialista. Esto cuestiona la idea de que la civilización occidental representa el final de la historia, y significa romper el dominio global de la civilización occidental en los últimos 500 años en el sentido cultural y, en cons ecuencia, iniciar una nueva era en la civilización humana » 3 . 2 PIQUÉ, Josep. El mundo que nos viene. Retos, desafíos y esperanzas del siglo XXI: ¿Un mundo post - occidental con valores occidentales , Ediciones Deusto, 2018. 3 KALLIO, Jyrki. Xi Jinping Thought and China’s Future Foreign Policy. Multipolarity with Chinese characteristics. FIIA Briefing Paper 243, Agosto de 201, p. 4.

8. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 8 lugar de todas las batallas de los últimos cinco siglos 4 . Esto no ocurrió por casualidad, ni por una especial habilidad práctica o especulativa de los europeos, sino que fue la consecuencia de la creación de las universidades en los siglos XII y XIII y de la resultante recopilación ordenada y sist emática del saber humano, así como del desarrollo de un método que permiti ó al ser humano adquirir cada vez may ores certezas a cerca de la verdad que ordena y atesora la naturaleza y, en sentido más amplio, la creación. El nuevo estilo arquitectónico de la s catedrales góticas, contemporáneo de la creación de las universidades y que supuso una superación técnica en relación con todas las construcciones levantadas por el hombre con anterioridad , fue un claro signo premonitorio de lo que los europeos estaban d ispuestos a emprender y a la vez una prueba de las capacidades que la civilización europea atesoraba 5 . Ambos fenómenos fueron también consecuencia del desarrollo del comercio y del nuevo protagonismo de las ciudades en un proceso de transformación de las s ociedades europeas que bien podría considerarse la primera de las grandes revoluciones. De ese modo, la combinación de expansión oceánica, impulsada por afanes comerciales, y aventura universitaria, nacida del deseo de conocimiento riguroso y que cristaliz ó en la revolución científica, dot ó a los europeos de los instrumentos para un progresivo dominio del mundo. Al hacerlo, las categorías intelectuales , así como los usos y costumbres europeos, y posteriormente occidentales, se convirtieron en los modelos de referencia de todo aquello que lleva el adjetivo « internacional » , se trate de la moda del vestir, del deporte, de las corrientes artísticas, del idi oma, de los sistemas de enseñanza, de las relaciones comerciales, d el modelo de Estado, de la diplomacia , etc. lo que ha permitido a Javier Gomá afirmar que « globalización equivale a occidentalización » 6 . Desde entonces, e l mundo ha ido progresando de forma , hay que admitirlo, asombrosa, como consecuencia de hechos, ideas y procesos ocurridos en el seno de las sociedades occidentales. Pues bien, esto es precisamente lo que está llega n do a su fin. 4 ZAMBRANA, Justo. El ciudadano Conforme. Mística para la globalización , Taurus, 2005. 5 Por dicho motivo el incendio que destruyó recientemente la catedral del Notre Dame tuvo un carga simbólica tan potente. 6 GOMÁ, Javier. Entrevistas de Jesús Ruiz Mantilla en El País Semanal , 23 - 01 - 2015, y Sergio Enríquez, El Mundo , 31 - 03 - 2016.

11. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 11 Panorama Estratégico 2019 12 se reflexiona detalladamente sobre las consecuencias que se derivan de esta asociación estratégica c hino - rusa y su efecto multiplicador en el ámbito de la rivalidad entre grandes potencias que en la ac tualidad está reconfigurando el orden internacional y dejado atrás el orden hegemónico presidido por los EE. UU. que había articulado las relaciones internacionales desde el final de la Guerra Fría. Poder , influencia y valores S i las tendencias que se anuncian sobre la evoluci ón económic o - demográfica global se cumplen, aunque solo sea someramente, los países occidentales irán cedi endo su posición de privilegio — ya en parte perdida — a los países asiáticos , d e modo que dentro de dos décadas EE. UU. no sol o habrá perdido la primacía mundial, sino que además , la gran potencia norteamericana será el único país occidental entre las cinco primeras economías del mundo por PIB en paridad de capacidad adquisitiva , siendo las otras cuatro, China, India, Indonesia y Japón, con Brasil y Rusia en las posiciones siguientes 13 . A lo largo de la historia se ha demostrado que los países más poderosos establecen patrones y costumbres que se van extendiendo como el aceite, constituyéndose como modelos de referencia para el resto de las sociedades. Es, por tanto, razonable pensar que las sociedades asiáticas vayan progresivamente sustituyendo a las occidentales como centros de inspiración de ideas, valores y modelos , primero fraccionando en dicho sentido el orden global y, po steriormente, sustituyendo en esta función a Occidente. Esto no significa que los mod elos y categorías occidentales vayan a desaparecer del entorno global. Sabemos que , tras la caída del I mp erio r omano , muchas de sus seña s de identidad, de sus referencias y de sus grandes logros sobrevivieron al imperio ; y el mundo occidental es en gran parte deudor de aquel mundo romano. Podemos asumir que en la nueva era postoccidental habrá mucho de síntesis de lo anterior , con diversidad de enfoques dentro de la gran p luralidad que Asia representa . 12 PARDO DE SANTAYANA, José. La asociación estratégica Chino - rusa , Panorama Estratégico 2019, IEEE, pp. 91 - 133. Dispo nible en: http://www.ieee.es/Galerias/fichero/panoramas/PANORAMA_ESTRATEGICO_2019.pdf . 13 The Long View How will the global economic order change by 2050? PwC, febr ero de 2017. Disponible en: https://www.pwc.com/gx/en/world - 2050/assets/pwc - the - world - in - 2050 - full - report - feb - 2017.pdf.

3. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 3 I ntroducción La emergencia de China con la tendencia a desplazar a los EE. UU. como pri mera potencia mundial es el principal factor que domina , cada vez con más fuerza , la geopolítica global . Esta circunstancia, independientemente de que al final llegue a imponerse , está llamad a a determinar el nuevo orden internacional de los próximos años. Además, la probabilidad de que Pekín termine superando a Washington en riqueza y poder es muy alta , reco nfigurando con ello el mundo a más largo plazo . Martin Wolf en un artículo publicado en el Financial Times y titulado La guerra de los cien años entre China y EE. UU . ha llegado a afirma r : « Estamos ante el acontecimiento geopolítico más importante de nuestra era. Es un momento peligroso porque se corre el riesgo de convertir una relación viable, aunque incómoda, en un conflicto que afecte a todos los niveles y que se podría desencadena r sin ningún motivo de peso » 1 . Lógicamente, el final del hegemonismo norteamericano no solo supone un riesgo de confrontación al más alto nivel, sea est a económico - tecnológic a , militar, cultural o de otra índole, sino que significa un a transformación de gra n calado que ha suscitado el debate sobre cuál es realmente el mundo que se acaba. Inicialmente, se trata del ocaso del orden mundial que ha conformado las relaciones internacionales desde el final de la Guerra Fría, parte de cuyas premisas ya se establec ieron al final de la Segunda Guerra Mundial y cuyos sistemas de referencia son los que ya regían el bando liderado por Washington en la contienda e ste - o este. Extendiendo la perspectiva en el tiempo, se trataría del final del periodo de primacía global de una potencia concreta, los EE. UU., como antes lo fue, de Gran Bretaña, de Francia o de España. También podemos considerarlo como el declinar de un periodo de algo más de dos siglos durante el que el centro de gravedad de la economía mundial ha estado en Occidente , coincid iendo con la era de dominio anglosajón del mundo . Por último, la emergencia de China a la primacía mundial representa el ocaso de la era eurocéntrica de la h istoria humana, un periodo de cinco siglos de profundas transformacione s impulsadas por las naciones europeas y , en su fase última , 1 WOLF, Martin. La Guerra de los cien años entre China y EE. UU. , publicado en Expansión, 6 de junio de 2019. Disponible en: http://www.expansion.com/opinion/2019/06/06/5cf826b9e5fdea832d8b45b7.html

10. ¿Qué mundo es el que se acaba? José Pardo de Santayana Documento de Análisis 23/2019 10 posición 9 , para con ello crear un orden multipolar donde Pekín pueda ejercer como gran potencia dominante de la región Indo - P acífico y no tenga que aceptar ningún tipo de « dictado » , sea este geoestratégico o moral , de ningún otro centro de poder. Además, el resentimiento y la desconfianza hacia Occidente , que se deriva n del siglo de humillaciones y que se ve n reforzados por la actual guerra económico - tecnológica entre Washington y P ekín , no facilita un reacomodo armonioso del orden global . El Partido Comunista Chino, desde una incondicional confi anza en sus propias referencias civilizacionales, ha hecho una apuesta decidida por la modernizació n de la sociedad china de espal das tanto a las categorías occidentales como , en concreto, al modelo democrático. E l enfoque de adaptar los diferentes concept os sociológicos, económicos o políticos a las « características chinas » le permite a Pekín adoptar aspectos parciales de elementos occidental es sin por ello aceptar las ideas esenciales y los marcos de referencia en que dichos principios alcanzan su sentido pleno. A esto hay que añadir que l a percepción de los valores occidentales como una amenaza para China ha ganado enteros con Xi Jinping . L os medios de comunicación en idioma chino han publicado numerosos artículos que hablan sobre la a menaza de « fuerzas extranjeras hostiles » que buscan contener el ascenso de China y lograr el derrocamiento del Partido Comunista Chino (PCCh) . El sistema de alianzas regionales de los EE. UU. se describe como « recuerdo del pensamiento de la Guerra Fría » y tiene como objetivo contener a China 10 . Desde 2016, los estrategas de propag anda del PCCh y los medios del p ar tido - E stado explota n sistemáticamente las crisis de las democracias liberales occidentales para hacer que , en comparación, el sistema chino se v ea más atractivo 11 . El rechazo de l gigante asiático a lo que es percibido como « el dictado occidental » se ve reforzado por su asociación estratégica con Moscú que comparte ese misma preocupación geoestratégica en relación tanto con EE. UU. En uno de los capítulos del 9 MASTRO, Oriana Skylar. The Stealth Superpower . How China Hid Its Global Ambition , Foreign Affairs, vol. 98, n.º 1, enero - febrero 2019, pp. 31 - 32. 10 STRATEGIC SURVEY 2018: THE ANNUAL ASSESSMENT OF GEOPOLITICS. IISS, 15 de noviembre de 2018, pp. 76 - 77. 11 SHI - KUPFER, Kristin, OHLBERG, Marieke, LANG, Simon, LANG, Bertram. Ideas and Ideologies competing for China’s Political Future , Ho w online pluralism challenges official orthodoxy, Mercator Institute for China Studies, MERICS Papers on China nº 5, octubre de 2017, p. 9.

1. Documento Análisis Documento de Análisis 23/2019 1 23 /201 9 4 de septiembre de 2019 José Pardo de Santayana ¿Qué mundo es el que se acaba? ¿Qué mundo es el que se acaba? Resumen: Vivimos tiempos de cambio y profunda transformación. El orden internacional que emerge es , en lo esencial , una transición y no un orden estable que vaya a regir las relaciones globales por un periodo de unas cuantas décadas. Occidente está llamado a perder el liderazgo de la innovación que disfrutó durante los últimos cinco siglos y que le permitió configurar el mundo globalizado conforme a sus propios modelos y valores. El ascenso de China y el desplazamiento del centro de gravedad de la actividad humana a Asia son los grandes vectores de mut ación de la revolución histórica en curso. Pekín ha decidido moderniz arse sin occidentalizarse , eligiendo un camino distinto a la democracia y , al hacerlo , disuelve los parámetros sobre los que descansaba el optimismo desde el que , hasta el cambio de siglo , se contemplaba el porvenir global. Podemos intuir que en el mundo p ostoccidental regirán dinámicas más realistas y más desposeídas de principios éticos que inspiren las relaciones internacionales. Palabras clave: Futuro, tendencias, hegemonía mundial, Occidente, Estados Unidos, China, orden internacional, economía, tecnología , geopolítica . Visitar la WEB Recibir BOLETÍN ELECTRÓNICO

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